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Los floggers, o "Crónicas de una muerte anunciada"

Sin ánimos de ser cínica, ni de ganarme el odio de mis muchos amigos fotologgers, intento reflexionar sobre los vaivenes -o mejor dicho subibajas- de la "moda" flogger. Tal como presagié públicamente en una nota de Clarín de marzo de 2009 (cuando los chicos estaban hasta en la sopa), lentamente el furor por esta moda, no tribu urbana, se iba a extinguir.
En el trascurso desde su nacimiento en el verano de 2008, los cultores de las fotos y del "pasito" electrónico han pasado por varias etapas y quemado varios elementos. Un gráfico que saqué-de-no-me-acuerdo-dónde (de veras no me acuerdo, ¡qué poco serio lo mío!), muestra la caída brutal de visitas en la página Fotolog.com
"Claro, Marijo, eso es porque los floggers ya no usamos Fotolog, ahora nos conectamos por Facebook", diría un defensor empecinado de la movida.
El hecho es que, aunque aprecio a estos adolescentes coloridos, y como dije antes, he conocido y hecho amigos con varios de estos chicos/chicas (aseguro que son completamente normales, para el que no lo cree) a rigor de verdad tenemos que decir que el fenómeno viene cuesta abajo.
Tal vez se pretendía que el verano de 2010 iba a ser una ocasión para repuntar la fama en vías de "marchitación", pero -lamentablemente para ellos- los medios en lo que va de este nuevo año decidieron ocuparse de otros temas. Los mismos de siempre (el problema del alcohol en la Costa Atlántica) o algunos más novedosos (con el intricado escenario político reinante tienen para entretenerse).
Eso sí, no hay que quitarles méritos ni a quienes iniciaron la moda y todas las prácticas y estética derivadas de la misma, ni a todos sus fieles seguidores. Varios se han hecho famosos, escribieron libros, iniciaron empresas, vendieron marcas, transitaron por cuanto programa matutino y magazine hubiera, y lo mejor de todo: ¡se divirtieron! El efecto hoy en día llega más allá de nuestro país: hoy en día los floggers siguen creciendo en países como Colombia, Venezuela, Chile, España, ¡y hasta Estados Unidos!

Las posibles causas del deceso (mi diagnóstico)
En la nota de Clarín, tuve el tupé de afirmar: "Tan pronto como Cumbio empiece la facultad todo esto se serena (...) El presagio no es inconsistente si observamos que las subculturas juveniles que trascendieron por décadas (hippies, punks) son las que tienen una ideología más profunda que una cámara de fotos, y una causa más válida que juntar firmas y adulaciones de desconocidos. Por esa falta de ideales nobles y compromiso, creo que los floggers no durarán mucho". Allí estaba dando una de las razones que considero más poderosas: el hecho de ser una moda, y no una tribu urbana basada en otros elementos más allá de estéticos o musicales, sin el asidero de una ideología o causa común, es suficiente indicador de temporalidad.

Una variedad de otras razones más superficiales pueden ser:
-Los chicos se aburrieron (la práctica de la foto y la firma tenía fecha de vencimiento, pronto apareció el aburrimiento de la monotonía).
-Cumbio empezó la facultad y estuvo más ocupada para movilizar el grupo (esto lo dicen las malas lenguas, no yo)
-La fama trajo aparejados muchos conflictos entre los "capos floggers", se armaron muchas peleas y hubo divisiones entre los seguidores de este o de aquel.
-La prensa, siempre tan temperamental "ella", agotó el tema y ya no corría tanta sangre por estos lares. Los cumbieros y otros rivales se acostumbraron a los psicodélicos floggers y ya no les causaban tanta repulsión, por lo cual se perdió la acción.
-Algunos chicos se volcaron a otro tipo de tribus urbanas. Como también había anticipado, muchos se hicieron otakus, lolitas o se coparon con las tribus japonesas.

Pero lo más importante de todo es ¡¡¡PORQUE SON ADOLESCENTES TRANSITANDO LA VIDA EN BUSCA DE UNA IDENTIDAD!!!

Quiera Dios que la encuentren en Él,
¡Hasta la próxima!
Marijo

Las nuevas tribus vienen de oriente

El año pasado decididamente fue “El tiempo de las tribus”, como el título que en 1988 el sociólogo francés Michel Maffesoli le pusiera a su libro en el que acuñó este término tan en boga hoy.

La explosión mediática que algunas tuvieron sorprendió a la sociedad; explosión que derivó en excesos, un brote de floggerfobia con dos muertes incluidas y mucha información distorsionada pululando por ahí.

En medio de toda la bulla que generaron los coloridos floggers, quienes tuvieron su “momento de gloria” entre mediados del 2008 y principios de este año, pudo observarse su nacimiento, clímax y recesión en cuestión de meses. “Tan pronto como Cumbio comience la facultad todo esto se serena”, alguien dijo. Tal vez no estaba tan equivocado, el tiempo lo dirá… El presagio no tiene nada de inconsistente si observamos que las subculturas juveniles que trascendieron a lo largo de décadas (como los históricos hippies, punks, rastafaris y otros), son aquellas en las que hubo una ideología algo más profunda que una cámara de fotos, una causa más válida que simplemente juntar firmas y adulaciones de desconocidos, en las que cada uno se jugaba por lo que creía. Precisamente por esa falta de ideales nobles y compromiso con una causa, me atrevo a creer que los floggers, tal como los conocemos hoy, no durarán mucho tiempo; tal vez muten en otra cultura parecida o sean asimilados por otras tendencias. Algo muy propio de las subculturas nacidas en el clímax de la postmodernidad, por cierto.

Por otra parte, veo con curiosidad el rápido crecimiento de tribus urbanas de corte más oriental –más precisamente japonesas – como ser Otakus, Visual Kei y algunas Lolitas (para mayor información ver aquí), grupos que surgieron alrededor del 2003 en Japón y en cuestión de meses comenzaron a hacer furor en ciudades occidentales de todo el mundo, entre ellas Nueva York. Creo que esto irá en aumento y nos llegaremos a familiarizar cada vez más con estas tendencias.

Ver columna de Opinión en Clarin 15-03-09

Floggerfobia + Amarillismo = Cóctel explosivo

"Detuvieron a flogger por el crimen de un joven", dice un titular de hoy de 26 Noticias. "Detuvieron al flogger de 16 años que mató a un joven", coincide Infobae, a lo que La Nación online agrega en su encabezado "Investigan si un flogger asesinó a un adolescente".



Los titulares recuerdan a ese memorable aunque nefasto "Mueren dos personas y un boliviano", de Crónica TV hace unos años. Y aunque las citadas notas se encargarán luego de admitir con los datos recabados hasta el momento que no fue una pelea entre tribus, que el nuevo joven asesinado (mendocino, de 18 años) no era flogger, y que saldría de un cumpleaños y no de una fiesta flogger, la pelota ya está rodando. El sensacionalismo y el pánico ya están haciendo su obra.

Otra vez los floggers en el tapete.
Meses atrás, cuando la prensa "descubrió" a los floggers, a unos días después de la segunda pelea del Abasto, salieron en los noticieros unos supuestos floggers que habían asaltado una fábrica de alfajores en Mar del Plata y subieron las imágenes a la web. Un par de días más y su supo que "floggers" incendiaron un camión en Santa Fé.
No saben de lo que hablan.
Los floggers no son (hablando en términos generales) iniciadores de violencia, sino mas bien receptores de la misma. Provocadores inconcientes, tal vez, pero no son asesinos. Son simples chicos y chicas, quizás algo frívolos y consumistas, como dicen algunos, pero no matones.
¿Por qué no poner, entonces, lisa y llanamente, "un joven mata a otro", porque después de todo eso es lo que son: jóvenes que se estan matando. Chicos y chicas que están tan desencantados de la vida y tan aburridos, y con tanta violencia interior contenida que explotan por cualquier cosa.
Floggerbia, por un lado. Peligrosa; debemos condenarla.
Amarillismo y sensacionalismo por otro. Peligroso también; no debemos aplaudirlo ni mucho menos consumirlo.

Nuestros jovenes se estan matando, ¿que importa si son floggers?

También las tribus en Gente!


Estuvimos también en la editorial Atlántida, para una nota de la revista Gente. El periodista que nos entrevistó, Hugo Martín, es un capo total. Muy macanudo él y muy aplomado a la vez. Santiago, el fotógrafo, un grosso también. Nos divertimos mucho, dibujamos, nos sacamos fotos y filmamos un corto casero mientras esperábamos nuestro turno.

Rodrigo (heavy), Nico (fox), Ale (fox), Aiko (otaku), Mariana (flogger), Matias (rapero) y May (DJ), comentaron que por primera vez se sintieron tenidos en cuenta y respetados en un medio que no se burló de ellos para nada.

Aunque, como se sabe, a la hora de salir la nota no todo el mundo está de acuerdo con lo que dice la tinta. Unos protestaron que no les gustó la foto, que se le notaban los granitos, que yo no dije exactamente eso, que bla bla bla.


Pero lo cierto es que estamos en marcha y vamos por más. Estamos proyectando una serie de trabajos (¿trabajo?, uf!) para ponernos en acción por la unidad de las tribus urbanas y los valores entre los jóvenes.
Agradezco a todos los que se han comunicado conmigo para felicitarme y también a los que han orado a Dios para que Él nos guíe como "misioneros" urbanos. ¡Todo esto es un logro compartido!
Marijo

Tribus urbanas y medios: ¿el huevo o la gallina?

Tengo algunos pensamientos sueltos rondando en mi cabeza, son como hebras deshilachadas que no terminan de conformar un tejido, pero están allí para algo. Como me desvelé esta noche voy a intentar hilvanarlos. Después de todo para eso es un blog, para "pensar en voz alta", ¿no?

Estos días en Argentina hemos tenido una saturación del tema de tribus urbanas en los medios masivos de comunicación. Algunos lo han abordado con seriedad, como merece, y otros han hecho de los integrantes de estos grupos poco menos que payasos en un circo, haciendo sus piruetas para que todos aplaudan. Los medios tienen ese poder "nerónico" de levantarle el pulgar a algo y ponérnoslo a la audiencia en el menú da cada día —o de bajárselo y dejarnos morir de inanición de información verídica.

Un claro ejemplo fue lo que sucedió la semana pasada cuando nos hicieron creer que la supuesta pelea entre emos y flogger (ver el último posteo) era poco menos que la ecatombe juvenil. Tribus pacíficas si las hay, los flogger y los emo. Luego supimos que no había sido otra cosa que una pelea entre chicos de distintos barrios, una lucha territorial "extra-abasteña".

Al día siguiente, los flogger "quemaron un camión en Santa Fé y subieron las imágenes a la web". ¿los flogger, quemar un caminón? (algunos no saben ni cómo se prende un fósforo). Dos días más pasaron y esos desacatados sociales de los flogger, esta vez en Mar del Plata, se robaron alfajores Havanna y se filmaron y lo subieron a la web. Señores, ¿cuándo van a entender que un flogger no es todo aquel que tiene un fotolog (yo tengo uno, ¿seré flogger?) ni el que sube sus videos a YouTube? Pero los amos mediáticos decidieron trasmitirlo así, porque el caos vende.

La pura verdad es que la mayoría de los chicos que forman parte de una subcultura juvenil no son violentos, ni vagos, muchos de ellos estudian o trabajan, y tienen padres que se ocupan de ellos. Si nos dedicamos a magnificar lo que solo un 2% o 3% hacen y plantearlo como que es el caos de la juventud, vamos mal y estamos siendo injustos con todo el resto.

¿El huevo o la gallina?

Días atrás me encontraba en Mendoza e hice la inevitable pregunta tratándose de mí: "¿Hay muchos chicos de tribus urbanas aquí?" Y ante mi sorpresa me encontré con un sí ecuánime. No hacía un año atrás que había visitado ese lugar y hecho la misma pregunta, cuando me habían respondido que "no muchos". ¿Qué fué lo que hizo que en cuestión de meses las tribus urbanas crecieran de manera significativa, no solo en Buenos Aires sino en el resto del país? No es otra cosa que el poder de los medios. (Me asusta, de veras.)

Entonces acá va la cuestión que no tengo aclarada: ¿Será que las tribus están, crecen, se reproducen, se subdividen y los medios, apercibidos del fenómeno social, captan esa información y la transmiten? ¿O será que ellos "dan un manijazo" a un tema y como consecuencia los chicos sienten que si no están en ninguna tribu "no existen", y salen corriendo a hacerse de una? ¿Cómo es la dinámica de causa/efecto en la relación entre tribus y medios?

Lo dejo para que alguien más inteligente que yo lo responda y nos ayude a todos a develar el misterio. ¿Vos que decís, es el huevo o la gallina?

La diferencia entre lástima y compasión

“Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor” (Mateo 9:36). En nuestros días, ante la mezcolanza producto de las grandes urbes, abunda la lástima como sentimiento falsamente mitigante de la responsabilidad y escasea la compasión por los necesitados de todo tipo. Algunas veces, al observar a los integrantes de tribus urbanas pelearse entre ellos, o ser engañados por una identidad y pertenencia muchas veces ilusorias, sentimos lástima de ellos. Pero esa nunca fue la actitud de Jesús ante los que sufren.

A Jesús se le conmovieron las entrañas al ver a la gente desamparada y perdida. Cuando sentimos compasión, podemos “ponernos en los zapatos” de la otra persona y experimentar lo que siente, podemos empatizar con ellos.


La palabra compasión viene del griego splagchnon y se usaba para describir lo que hoy llamamos “entrañas”. Para los griegos, las entrañas representaban el centro de las pasiones más radicales, como el enojo o el amor.[i]
Para ilustrar mejor el contraste entre lástima y compasión, veamos el pasaje en que Dios reprende a Jonás, casi al final de su misión. Él le dice en forma directa: “¿Tuviste tú lástima de la calabacera, en la que no trabajaste, ni la hiciste crecer; que en espacio de una noche nació, y en espacio de otra noche pereció? ¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella ciudad en donde hay más de ciento veinte mil personas…?” (Jonás 3:10-11).

Es que hay un ingrediente activo en la compasión y es ser movidos a la acción. La lástima nace y muere en las emociones; la compasión surge del espíritu.
La lástima es pasiva; mira y dice: “Uy, pobrecito, cómo está sufriendo”. La compasión toma cartas en el asunto. Siempre que Jesús tuvo compasión hizo algo al respecto:

- Tuvo compasión de la viuda de Naín (Lucas 7:13) y resucitó al muerto.
- Se compadeció de los ciegos (Mateo 20:34) y les sanó la vista.
- Tuvo compasión de los que le seguían en el desierto y tenían hambre (Marcos 8:2) y les multiplicó los panes y peces para darles de comer.
- Vio a una gran multitud y tuvo compasión (Mateo 14:14) y sanó a los que de ellos estaban enfermos.
- Relató la parábola de un amo cuyos siervos le debían dinero (Mateo 18:27) y fue movido a misericordia perdonándoles la deuda.


Siempre el sentimiento va ligado a una acción. La compasión no es estéril, produce frutos.
¿Y qué más diremos? La lástima tiene como centro al hombre, pero la compasión se centra en Dios y en su poder para solucionar la situación. La lástima no ofrece muchas esperanzas, como si la persona estuviera desahuciada, mas la compasión ve la posibilidad de un milagro en Dios. La lástima rebaja al otro, lo percibe inferior, pero la compasión dignifica y exalta el potencial que se halla en el otro una vez superado el obstáculo.


Por todas estas causas, cada vez que veamos una multitud desamparada de integrantes de tribus urbanas, seamos movidos a compasión y no a lástima. A misericordia y no a juicio. “¿Qué quieres que te haga?” ofrecería el Señor. ¿Qué es lo que precisan esos jóvenes de nosotros como intercesores ante Dios? ¿Cuáles son sus necesidades físicas y espirituales?
Busquemos el conocimiento revelador del Padre, para detectar la necesidad. Pidamos el corazón de Jesús, para sentir compasión y actuar en consecuencia. Anhelemos el poder de su Espíritu, para hacer posible lo imposible.






[i] Junior Zapata, “Generaciones de carácter”, disponible en http://www.acsilat.org/resorces/pdf/fgdc/generacaracter.pdf accesado el 14 de julio de 2007.

Self Damage, daño autoinfligido

Las prácticas que en ingles se denominan “self damage”, “self injury” o “self hurt“, y que nosotros llamamos en forma general “daño auto infligido”, están extendiéndose a pasos agigantados entre la juventud, especialmente entre los integrantes de ciertas subcultura juveniles como darks y emos. Se trata de provocarse un daño o lastimarse el cuerpo de distintas formas, como ser: cortarse los brazos y las piernas, pincharse, quemarse, golpearse con algún objeto, tomar pastillas en grandes dosis, arañarse o hasta quemarse.
El diario La Nación, de Argentina, decía en su edición del viernes 14 de abril de 2006 que “los góticos son más propensos a cortarse”. El artículo presenta un estudio realizado en el Reino Unido que arrojó los siguientes datos: De 1258 jóvenes estudiados, cuyas edades variaban entre 11 y 19 años, entre el 7% y el 14% de ellos se habían lastimado alguna vez. Además descubrieron que el 53% de los que practicaban el cutting pertenecían a la subcultura gótica. Hoy en día, los emos también están incluidos en este grupo debido a sus características emocionales depresivas.

“Realmente necesitaba a alguien que escuchara,
la historia que tenía para contar,
ahora estoy todavía sola en el baño
y mi brazo está empezando a hincharse.
Si tan solo hubiera pedido una mano de ayuda,
tal vez no habría llegado hasta este punto,

tal vez no habría estado tan mal,
creo que me corté bien profundo esta noche.
Desearía haber tenido una amiga aquí conmigo,
para poder llorar sobre su hombro,
pero en cambio estoy sola en la oscuridad
y mi cuerpo se está enfriando.
Realmente necesitaba alguien que escuche,
la historia que nunca debiera contar,
no habría llegado tan lejos,
no habría perdido el control.

—Anónimo

Pero ¿por qué lo hacen?
Algunos jóvenes que están sumidos en la desesperación, soledad y dolor, lo ven como una vía de escape para lidiar con esos sentimientos. El enojo, la depresión, pensamientos suicidas o cualquier otra problemática, parecen ser “aliviados” o “encubiertos” con un dolor más invasivo, el físico. Ellos sostienen que es más fácil lidiar con el dolor físico que con el emocional, porque causa sensaciones reales.
Pero sin dudas este es un alivio temporario: el dolor emocional regresa tan pronto como el físico comienza a sanar.

¿Los que se cortan desean suicidarse?
En realidad, el que se corta muchas veces no tiene en mente el suicidio, sino solo poder manejar sus sentimientos por un momento. Algunos lo hacen regularmente, dos o tres veces por semana, mientras que otros solamente cuando se presenta un episodio crítico en sus vidas.
Pero, aunque el suicidio no es intencional, es un juego peligroso, especialmente para aquellos que no saben manejar la profundidad de sus cortes, y pueden acabar en un episodio de muerte.


Hace un tiempo, hablando con Marian, una chica dark cristiana, ella me contaba recuerdos de su época sombría en que estaba lejos de Dios y peleada con el mundo entero: “Mi viejo me venía a tocar la puerta de mi departamento y yo me estaba cortando las piernas, toda llena de sangre y no me dolía nada. Tengo la pierna escrita, que me la escribí con una aguja, y gruesa, así que imaginate que… Me encantaba, me encantaba”.


¿Qué cosas podemos hacer para ayudar al que se lastima?
- Tomar el asunto seriamente: Todo aquel que expresa un deseo por cortarse debe ser ayudado inmediatamente. Porque nosotros pensemos que tal o cual situación no es tan grave, eso no quita que para el joven sí lo sea, al extremo de querer dañarse.
- Si alguien te cuenta lo que está haciendo, es porque te considera importante. Ese joven te ha abierto una puerta a su mundo interior, no la desaproveches “infectando” su herida con la basura del juicio o condenación. Debemos ser extremadamente delicados y cuidadosos cuando alguien se abre para contarnos lo que hace. Eso incluye saber qué decir y qué callar.
- Informarnos, leer, preguntar. Buscar ayuda en lugares especializados, psicólogos de adolescentes, consejeros juveniles o pastores y líderes.
- Mediante el diálogo, ayudarlos a reflexionar en por qué lo hacen, que expresen sus sentimientos, encontrar juntos la causa y soluciones alternativas. Ayudarlos a descubrir estrategias para no sucumbir en la tentación de cortarse.
- AMARLOS con todo el corazón. Jamás despreciarlos, creerlos sin arreglo, o verlos como locos. Los jóvenes que se cortan están pidiendo a gritos atención, que alguien se preocupe por ellos y les haga sentir importantes. En una ocasión sentí de decirle a alguien: “El mundo no sería igual sin vos” y no podía creer que no le estuviera mintiendo.
- Por supuesto, ORAR por ellos y, de ser posible, también con ellos. El arma más efectiva espiritualmente es la oración de clamor. Ir juntos a nuestro Padre y presentarle el dolor a Aquel que en su cuerpo una vez llevó las heridas de todos nuestros pecados. Él sufrió una vez y para siempre, para que ya no tuviéramos que hacerlo nosotros. Su muerte en la cruz fue un dolor con sentido, las heridas de la redención de la humanidad.


Lamentablemente, mucha de la información disponible, libros, páginas web especializadas, están en inglés. De todos modos me gustaría que veas en el margen derecho algunos link recomendados. Si tenés sugerencias, material recomendable, testimonios o comentarios, por favor hacelos. Tu aporte es muy útil.

Isaías 61 con mirada urbana

(continuación del anterior)
Me ha enviado a darles una corona en vez de cenizas, aceite de alegría en vez de luto, traje de fiesta en vez de espíritu de desaliento.Tomaré de tu presencia ropas dignas y las colocaré suavemente sobre ellos; vestidos nuevos, resplandecientes, y adornos sobre sus cabezas. Pondré sobre sus manos el anillo reservado, y les declararé el nombre nuevo con el cual los llamarás. Y sabrán que sólo Tú lo hiciste posible y te llamarán Padre Amado, ya no más rechazado.


Serán llamados robles de justicia, plantío del Señor, para mostrar su gloria. De modo que reverdecerán, cobrarán fuerzas, echarán raíces y se levantarán imponentes, porque Tú les habrás restituido la dignidad. Serán corona de gloria sobre tu cabeza y la boca tuya en todo tiempo los nombrará.


Reconstruirán las ruinas antiguas, y restaurarán los escombros de antaño; repararán las ciudades en ruinas, y los escombros de muchas generaciones. Se levantarán como constructores para restaurar todo lo que el enemigo les ha robado a ellos y a sus generaciones pasadas. Sobre esas ruinas levantarán edificios de verdad, palacios de conocimiento, plazas de paz, torres de integridad, templos de justicia.



Sus descendientes serán conocidos entre las naciones, y sus vástagos, entre los pueblos. Quienes los vean, reconocerán que ellos son descendencia bendecida del Señor.Estarás orgulloso de ser llamado Padre por los jóvenes de esta generación Será una juventud que te honre. Tendrán una marca interna grabada en sus corazones: tu gracia inmerecida. Y estarán por siempre agradecidos y te alabarán dondequiera que vayan. Y yo me uniré a ese canto, feliz de que me hayas tenido por digna de participar en tu obra.







Isaías 61 con mirada urbana

Isaías 61 con mirada urbana


El Espíritu del Señor Omnipotente está sobre mí...Señor, te pido que me des la gracia de ver a mi generación cmo vos la ves. Que pueda yo amarla como Vos y ser un medio para transmitir todos Tus planes...



...por cuanto me ha ungido para anunciar las buenas nuevas a los pobres...Y lo haré usando cada medio que esté a mi disposición. Llevaré las noticias del evangelio no solo con palabras, sino también con acciones concretas. Les hablaré con amor de Dios pero con el poder del Espíritu, no confiando en mi propia elocuencia.


Me ha enviado a sanar los corazones heridos...
Los amaré tanto que daré mi tiempo y recursos por esos abatidos, castigdos por la sociedad, el menosprecio y la marginación, negándome a mí misma y a mis intereses personales. Con amor y paciencia, secaré sus lágrimas y ayudaré a mitigar el dolor de sus corazones.


...a proclamar liberación a los cautivos y libertad a los prisioneros... Con la furia de Dios desataré las cadenas que los mantienen cautivos, las mentiras que han creído, los vicios que los tienen sometidos, para que conozcan la verdadera libertad a la cual Tú los has llamado. Les mostraré que tu libertad es el estado más sublime del alma humana.


...a pregonar el año del favor del Señor... Proclamaré tiempo de gracia absoluta. Les declararé que sus pecados han sido perdonandos y que tienen paz para con Dios por medio de Jesucristo.


... y el día de la venganza de nuestro Dios...


Sentenciaré a sus enemigos, contra los cuales Tú te levantarás para destruirlos por completo. Te vengarás del devorador de sueños, del ladrón de esperanzas y del homicida del alma.

... a consolar a todos los que están de duelo, y a confortar a los dolientes de Sion...Anunciaré que es quitado el yugo de tristeza, que el luto se ha acabado. Arrancaré con valor sus mortajas y rasgaré con ira el manto de su aflicción.


(CONTINUARÁ...)


BIENVENIDA








¡Hola! Te doy y me doy la bienvenida a esta bitácora sobre Subculturas Juveniles que intentaré moderar pero que construiremos entre todos.

Elegí esta foto como portada inicial porque para mí es la más emblemática de este espacio. ¿De qué se trata esto? Bueno, por empezar, la idea es que juntos compartamos experiencias, nos informemos, descubramos y aprendamos sobre las tribus urbanas que pueblan nuestras calles. Pero te invito a darle una mirada diferente, la mirada de Dios.

"¿No es mucho pedir?", tal vez alguien diga. "¿Mirar como Dios? ¿Nosotros? ¡Bah!" Sí, ya lo sé, no nos atribuimos ninguna prerrogativa divina, pero no es tan dificil ver como Dios. Es un ejercicio, ¿sabés? Intentaremos subimos a la escalera de Su Palabra y desde allí mirar el mundo con una perspectiva superior. Cuando avistamos la vida desde aquí abajo, todo se ve tan distorsionado...

Hace un tiempo atrás me encontraba orando por los jóvenes de mi país, específicamente por las tribus urbanas, y le pedía a Dios que me ayudara a ver el tema como Él lo veía. Para ese entonces, yo había estado leyendo e investigando mucho, y tenía la cabeza llena de conceptos filosóficos, sociológicos y otros lógicos e ilógicos. Pero entonces escuché una voz interior que me decía algo así como: "El problema es que no mirás con mirada urbana, no leés la Biblia con lentes urbanos" ¡Wow! Recordé a Jesús, andando por las calles de Palestina e interactuando con la gente. Viendo directamente a sus corazones, como con alguna especie de rayos X que atravesaban el alma y dejaban a un costado lo que la vista natural podía percibir.

A partir de ese momento descubrí que necesitaba cambiarme los lentes espirituales, que los que tenía puestos estaban empañados por prejuicios sociales adquiridos, los cristales estaban quebrados por el espíritu religioso, los marcos estaban deformes por el calor del celo legalista, y daban como resultado una visión distorsionada de la realidad. ¿Te pasó alguna vez?


Entonces empecé a ejercitar ahí mismo, y lo primero que hice fue tomar mi Biblia y leer Isaías 61, pero esta vez poniendo cuidado de no echar mano a los lentes antiguos, sino a los que Dios me acababa de obsequiar.


En los próximos días voy a compartir con vos lo que vi paso a paso. ¿Me acompañás en este desafío de cambiar la forma de mirar la sociedad? ¿Te atrevés a recibir ese nuevo par de lentes para ver a nuestros jóvenes como Dios los ve? Te aseguro que será más que nada, no un ejercicio de la vista, sino del corazón.

¡Dale! Hagámoslo juntos.